MASAJE METAMÓRFICO

El masaje metamórfico nos abre un camino para poder acceder a los traumas, patrones y conflictos del pasado y permite al individuo liberar bloqueos profundos que en ocasiones, condicionan nuestra buena salud, estado anímico y nuestro comportamiento.

A través de la realización de un masaje suave, sencillo y sutil en puntos concretos de los pies, manos y cabeza, la técnica metamórfica nos ofrece una herramienta sencilla para poder desbloquear y despertar nuestras propias fuerzas autocurativas y poder borrar o desdibujar dichos conflictos o patrones limitantes que se fijaron en algún momento de nuestra vida.

El orígen de la técnica metamórfica

En un principio fue denominada terapia prenatal y posteriormente pasó a llamarse técnica o masaje metamórfico por la transformación que producía en las personas que recibían este tratamiento.

El origen de esta técnica es la reflexología podal, antíguo método chino que relaciona todos los órganos y estructuras del cuerpo con un punto específico en la superficie de los pies, manos y cabeza (microsistema). Al estimular dichos puntos de una forma determinada, se producen cambios a nivel orgánico y emocional.

Durante la década de los 60, el naturópata y reflexólogo británico Robert St. John, tras indagar en el mapa de los puntos reflejos del pie, descubrió el efecto que tenía realizar el masaje sobre la cara lateral interna del pie que se correspondía con la columna vertebral, y observó que no sólo se producían cambios físicos, sino también de conducta y emocionales. St. John creía que durante el periodo prenatal se originaban los pilares fundamentales del individuo y partiendo de la creencia oriental, descubrió que muchas tensiones y bloqueos que podían condicionar negativamente pautas de pensamiento, relación y expresión en el adulto, tenían su origen en este periodo gestacional donde confluyen la genética de los padres, las condiciones físicas, ambientales y psicológicas en las que se desarrolla el embarazo.

Inicialmente, St. John utilizaba como herramienta la reflexología para trabajar con niños afectados de patologías mentales. Más tarde y con el desarrollo de esta técnica y de sus trabajos de investigación, profundizó en los aspectos psicológicos de las zonas reflejas de los pies y  obtuvo grandes resultados con niños autistas y con síndrome de Down, obteniendo una mejor calidad de vida, cambios de actitud y de relación con el entorno.

La técnica metamórfica está indicada para todas las edades: adultos, bebés y niños, durante el embarazo y en enfermos terminales, ayundándoles con la aceptación del tránsito.

Efectos y beneficios de la técnica metamórfica

  • Alivia la tensión física y emocional
  • Mejora el equilibrio emocional y la autoestima
  • Ayuda a disminuir los problemas de insomnio
  • Nos ayuda a superar miedos e inseguridades y a escuchar a nuestro propio cuerpo
  • Reduce la hiperactividad en los niños, mejorando su concentración y ayuda a exteriorizar a los niños introvertidos
  • Indicada en Síndrome de Down, autismo, dificultad en el habla, audición, retrasos en la educación, etc.
  • Tiene efectos muy beneficiosos tanto en la depresión como en el estrés, aliviando la sensación de inquietud y angustia
  • Durante el embarazo aporta confianza ante el proceso y reduce el estrés prenatal
  • Nos permite aceptar emociones antiguas, liberar viejos hábitos y heridas del pasado de forma gradual, consiguiendo una transformación positiva en nuestra manera de ser y en nuestras actitudes ante la vida
  • Para momentos en la vida en los que necesitamos tomar decisiones y nos sentimos inseguros o necesitamos hacer cambios. Cuando parece que está todo estancado
  • Esta técnica se puede recibir como terapia complementaria a la medicina convencional, terapias alternativas o por sí sola